20 septiembre, 2014

29.- Venga, vamos a hacer cortadores para galletas.

¡Es difícil, no os creáis! Es verdad que existen miles de tipos de cortadores de galletas...
Pero... esto de encontrar el cortador ideal, el que necesitas en el momento, es realmente complicado.
Algunos son demasiado pequeños, otros demasiado grandes, hay el que no te convence la forma, otras formas ni las encuentras....
Además, hay que reconocer, que cuando nos ponemos a hacer galletas, nos volvemos un poco tiquismiquis.
La necesidad de encontrar justo lo que quieres, te supera.
¡Pues nada! Lo mejor es hacértelo tu mismo. ¡DIY como se dice!
En este tutorial, veremos cómo diseñar y fabricar tu propio cortador.

Como todo... ¡es sencillo!
No tenemos más que ponernos, y echarle ganas, por supuesto.
Y posteriormente, hornearemos las galletas con el diseño que nosotros mismos hemos diseñado.
Ya veis, serán unas galletas únicas y personalizadas.
¡Seguro que nos salen...!
Pero... ¿Y estos dos de abajo de qué van?
Mira que son monos, estos del Athletic de Bilbao...
Pero... ¡Si yo soy de la Real!
¡Sí ya lo sé!
Pero ya veis... A falta de un rotulador azul.... ¡Hay que ingeniárselas con lo que hay!
¡Qué se le va a hacer!

Así pues..., empezamos.
Que no hay tiempo que perder.

15 septiembre, 2014

28.- Dibujar muñequita china en Photoshop

Podemos estar orgullosos... ya que poco a poco, nos estamos haciendo expert@s en Photoshop.
Con pocas herramientas hacemos maravillas.
¿Y sin ser demasiado expert@s verdad?
Espero de que ya os hayáis convencido, de que con un poquito de conocimiento, avanzamos un montón.
Además, es cierto, que no es necesario ser demasiado precisos y exigentes a la hora de hacer el dibujo.
Ya que una vez finalizado la mayor parte, podemos corregir los pequeños defectos, simplemente dando unas pequeñas pinceladas en el sitio adecuado. Es cuestión de experiencia y práctica.
Para esta ocasión, os presento el dibujo de una muñequita china. Y a su perrito, osito o lo que sea....
¿Bonito, verdad?
¡Os cuento cómo lo he hecho!
¡Empezamos!

12 septiembre, 2014

27.- Harina... ¿Pero cual es la que necesito?

¡Estoy seguro que a much@s de vosotr@s os pasa lo mismo!
Cuando voy al súper, y paso cerca de las baldas donde están las diferentes harinas, me sorprendo por todos los tipos de harina que existen: Panificables, de fuerza, de repostería, flojas, integrales...
Resulta impresionante la gran variedad que existe en el mercado. Sobre todo en las grandes superficies.
¡Y ahora viene lo complicado! Cuando tengo que elegir alguna... me quedo observándolas... y me bloqueo. ¿Pero cual escojo?
No puede ser... ¡No lo entiendo! ¿Para qué se utilizan tantos tipos de harina?
¡Vaya liada!
Acaso necesito una pequeña hada con varita incluida, para que me ayude a elegirla?
¡Pero que va! Ni con esas... Yo por tener, ya tengo mi pequeña hada, dentro de una preciosa bola de cristal. Pero me temo que no es suficiente...
¡A mi por lo menos, no me es útil! !Y eso que es mágica! !Es la bolita de los deseos de nuestra casa!

Fue por eso, como el tema me parecía tan lioso, que decidí investigar un poquito por la red.
No podía ser tan complicado. La simplicidad que nos muestra la harina...
Aún así, me costó un poquito aclararme. Ya que en las diferentes páginas que consulté, aparecían informaciones contradictorias, que en vez de aclararme incluso llegaban a confundirme más y más, y más....
¡Pero bueno, así es internet!
Al día de hoy, tengo la sensación de que ya me he aclarado. ¡Que no es poco!
Y ahora, cuando me acerco al súper, y paso por donde están estas magníficas harinas, me paro tranquilamente, las observo, y veo si hay alguna nueva que se me escapa.
Así que os explico la información que he recopilado.
¡Animo! ¡Que es muy fácil! ¡No desistas!

27 julio, 2014

26.- Pan para principiantes

Si os digo la verdad, nunca antes pensé en que algún día me pondría a hacer un pan en casa. Con lo sencillo y rápido que se consigue en la panadería.
Pero no es lo mismo... no...
La vida está llena de sorpresas, ¡ya lo veis!
Y yo que pensaba que hacer pan en casa era complicado... ¡Pero si es cosa de niños!
¡Y además está buenísimo! ¡Y lo mejor es que... se hace enseguida!
Y como siempre se dice... Yo no se si es por que lo he hecho yo... pero modestia aparte, está buenísimo.
Es un pan blandito, con la suavidad del pan de molde, y acercándose un poquito a la consistencia de miga del pan casero. ¡Perfecto!

Para ser la primera vez, me he animado ha hacerlo con harina de Espelta (Escanda).
¿Qué por qué lo he hecho con esta harina??
Pues sinceramente, porque lo encontré en una de las baldas del Carrefour. Buscaba una harina especial, sin tener ni idea de harinas, y me pareció que era una buena elección. Instinto... sin más...
Ahora sé, después de indagar un poco, que la harina de espelta es de una variedad de trigo, que aguanta muy bien el clima frio. Y que en España, principalmente se cultiva en Asturias.
Ni los insectos ni los contaminantes, tiene acceso a la cascara que envuelve el germen de trigo. Es por so que es un trigo que no necesita ni fertilizantes ni pesticidas. Es muy común en la agricultura ecológica.
En comparación con el trigo común, proporciona más carbohidratos, proteínas, fibra, vitaminas B1 y B2. Es fácil de digerir, pero esta harina no es apta para las personas celíacas porque contiene una cantidad moderada de gluten.
La harina de escanda puede sustituir a la harina de trigo común en cualquier elaboración, sea dulce o salada, podemos hacer todo tipo de panes, bizcochos, magdalenas, galletas, y es ideal para los rebozados, porque su sabor es especial, intenso y ligeramente dulce con recuerdos a frutos secos.
Es una harina unas 3 veces más cara que la harina panadera.
Pero merece la pena, ya que el resultado es fabuloso.

¿Os animáis?
Es sencillísimo de hacer, y apto para principiantes con cero de experiencia.
Esa era yo..., ¡¡¡HASTA.... AYER!!!
¿Os cuento como lo he hecho?
Estos son los ingredientes:

24 julio, 2014

25.- Caja de galletas para niños de 7

Hace poco, tuvimos el cumpleaños de Iker.
Como no podía ser de otra manera, estaba deseando tener una merienda con sus amigos.
Con la intención de hacerlo un poco diferente y más natural, esta vez, pensamos hacerlo, con un grupo muy reducido, y en casa: Tranquilos, tranquilos.
Para ello, Iker eligió a cinco de sus mejores amigos.
Preparamos su merienda, y lo pasamos muy bien.
Además, para que la merienda tuviera un toque especial, les dimos un regalito de despedida, que les encanto.

Os cuento:

22 julio, 2014

24.- Unidades utilizadas en repostería, y algo más...

No sé si a vosotros os pasa... ¡Pero a mi sí!
Cuando comienzo a ver un programa de cocina, y aparecen ingredientes extraños, ó medidas que desconozco... desconecto ipso facto.
Vamos que, pierdo todo el interés, en un pis-pas.
Es por eso, que me parece interesante este tutorial sobre las unidades de medición que nos pueden aparecer en una receta. Así, las podremos traducir sin ninguna dificultad.
¡Vamos pues!

17 junio, 2014

23- Macarons: Receta básica y buenos consejos

Nuestro idilio comenzó en Paris: en una pastelería de los Campos Elíseos. Suena bien, ¿verdad?
El entorno era de postal: Allí estaban ellos, tan campantes, posicionados en torres de diferentes colores, todos preciosos, tan perfectos... de verdad, que me encantaron.
En ese momento, no me podía imaginar que años más tarde, vendrían a visitarme a casa, casi por casualidad.
¡Vaya osadía! Pero si yo no soy pastelera...
Y ahora que me lo he propuesto... ya no hay vuelta atrás. ¡Ya es cuestión de orgullo! ¡Van a salir, sí o sí!
¿Que de qué estoy hablando? ¿Os estoy despistando?
¡Pues sí! Hablo de ellos: de los macarons.

Es cierto lo que dice la leyenda:  Los macarons son bastante puñeteros.
En si, los pasos a seguir, no son para nada complicados.
Pero... cualquier pequeño error, es suficiente para que aparezca un pequeño desastre.
A mi, poco me ha faltado para tirar la toalla.
He tenido que repetirlos hasta 5 veces, y todavía tengo un enorme campo de mejora.
¡Pero bueno! Una vez que van saliendo, les coges el gustillo... y lo vas cogiendo como un reto: mejorar, mejorar, y mejorar.
¡Venga! Comenzamos con la receta. ¡Que no decaiga el ánimo!